En las redes sociales de Healing House, recibo muchas consultas de futuras madres sobre complicaciones del embarazo que pueden afectar la salud de sus bebés. La infección urinaria en embarazadas es una de las complicaciones médicas más frecuentes durante la gestación, por lo que he elaborado este artículo para las mujeres sobre su prevención, detección temprana y tratamiento adecuado.
¿Por qué se produce la Infección Urinaria en el Embarazo?
Las infecciones de las vías urinarias son más frecuentes durante el embarazo, probablemente porque el crecimiento uterino y las hormonas producidas durante esta etapa ralentizan el flujo urinario en los conductos que conectan los riñones a la vejiga.
Una infección del tracto urinario puede ocurrir en diferentes partes del sistema urinario: en la vejiga (cistitis), en los riñones (pielonefritis) o en la uretra (uretritis). Aproximadamente 1 de cada 10 mujeres embarazadas desarrolla una infección urinaria, a menudo durante el primer y segundo trimestre.
Lo que hace particular a la infección urinaria en embarazadas es que puede presentarse incluso sin síntomas evidentes, en lo que llamamos bacteriuria asintomática. Esta condición silenciosa afecta entre el 2 y 11% de las embarazadas y requiere tratamiento inmediato para prevenir complicaciones graves.
Causas de la Infección Urinaria Durante el Embarazo
A las futuras madres les explico que existen cambios específicos en su organismo que las hacen más vulnerables. Como el aumento de la hormona progesterona, que relaja los músculos de los uréteres, haciendo que la orina fluya más lentamente. Además, el útero en crecimiento ejerce presión sobre la vejiga, dificultando su vaciado completo.
Estos cambios morfológicos y funcionales incluyen:
- el aumento del volumen de la vejiga.
- disminución del tono vesical y ureteral.
- aumento del pH de la orina.
- ralentización en la evacuación urinaria.
* Todos estos factores crean un ambiente propicio para que las bacterias se multipliquen. El causante del 85% de las infecciones de orina es una bacteria llamada Escherichia coli, que normalmente habita en el intestino pero puede migrar hacia el tracto urinario debido a la proximidad anatómica.
Síntomas y Riesgos de la Infección Urinaria en Embarazadas
Los signos de alerta a los que toda madre debe prestar atención son al dolor al orinar, orinar con más frecuencia, sentir una necesidad urgente de orinar, presencia de sangre en la orina, dolor en la parte superior de la espalda y/o fiebre.
Para la cistitis, los síntomas específicos incluyen sensación de ardor al orinar, necesidad constante de orinar aunque la vejiga esté vacía, dolor o presión en la zona suprapúbica y orina turbia o con mal olor.
La bacteriuria asintomática puede complicarse, dando lugar a pielonefritis aguda en un 30-35% de las ocasiones si no se trata a tiempo.
La pielonefritis aguda, que es más grave, presenta síntomas adicionales. Puede causar sudoración y escalofríos, náuseas y vómitos, dolor en la lumbar intenso y constante, y alteración del estado general de la embarazada.
Las complicaciones para el embarazo incluyen: parto prematuro, bajo peso al nacer y aumento de la mortalidad perinatal. En casos graves, la infección puede extenderse al torrente sanguíneo causando sepsis, una condición potencialmente mortal tanto para la madre como para el bebé.
Debido a su mayor gravedad, la pielonefritis aguda suele requerir que la embarazada sea hospitalizada para evaluación médica, análisis detallados e inicio de tratamiento antibiótico intravenoso inmediato.
¿Qué Hacer si Sospechas una Infección Urinaria?
Mi recomendación es clara si experimentas ardor al orinar, urgencia miccional aumentada, dolor pélvico o fiebre, consulta en urgencias inmediatamente. No esperes a que los síntomas empeoren. El diagnóstico temprano mediante análisis de orina y urocultivo es fundamental. Este último examen permite detectar bacteriurias asintomáticas antes de que causen problemas mayores.
Tratamiento de la Infección Urinaria en Embarazadas
Existen antibióticos específicos que son considerados seguros durante el embarazo y muy efectivos para eliminar las bacterias.
El tratamiento indicado como primera opción de la cistitis es la amoxicilina junto con ácido clavulánico vía oral, 3 veces al día durante 7 días. Como tratamiento de segunda opción puede administrarse fosfomicina 3 gramos en una sola dosis.
Para casos de pielonefritis aguda, el manejo es más intensivo. Se requiere hospitalización con antibióticos intravenosos durante al menos 48 horas hasta que la paciente esté sin fiebre, seguido de antibióticos orales para completar 14 días de tratamiento.
Es fundamental completar el tratamiento exactamente como los prescribe el profesional, aunque te sientas mejor antes de terminarlo. La interrupción prematura puede causar recurrencia de la infección y desarrollo de resistencia bacteriana.
5 Consejos para prevenir la infección urinaria estando embarazada
- Beber abundante agua (al menos 8 vasos diarios) ayuda a diluir la orina y eliminar bacterias del tracto urinario.
- Desarrolla el hábito de orinar tan pronto sientas la necesidad y vacía completamente la vejiga. Nunca retengas la orina por períodos prolongados.
- Orina antes y después de las relaciones sexuales para ayudar a eliminar bacterias.
- Siempre limpia de adelante hacia atrás después de usar el baño para evitar que bacterias intestinales lleguen a la uretra.
- Usa ropa interior de algodón y evita prendas ajustadas que puedan crear un ambiente húmedo favorable para las bacterias.
El manejo preventivo y adecuado del tratamiento para la infección urinaria en embarazadas es parte fundamental del cuidado prenatal que recomiendo a las futuras mamás, ya que protege tanto a la madre como al bebé de complicaciones evitables.Si estás embarazada o planeas estarlo, te invito a reservar una hora de asesoría familiar en Healing House, junto a mi equipo podrás recibir orientación personalizada y seguimiento prenatal integral para papás y mamás.